Un porvenir de ilusión

Llaves para una nueva vida

Tras un largo y duro proceso de cuatro años, en los que se llegó a temer hasta por un posible desahucio, los vecinos de Peironcely 10 por fin vieron la luz del realojo. El 5 de marzo de 2021 comenzó el proceso de adjudicación de sus nuevas viviendas, a través de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS). Ese día, los responsables municipales entregaron las llaves a las tres primeras familias y, en los días siguientes, completaron el proceso hasta alcanzar a los 13 hogares en total. Todos fueron reubicados en viviendas municipales del propio distrito para mantener los lazos de barrio. La escena mezcló alivio y esperanza. “Mi mayor ilusión es bañarme en una bañera”, resumía una vecina ante las cámaras de la prensa, imagen de una transición que ponía fin a años de infravivienda y a un invierno especialmente duro tras Filomena. El proceso administrativo quedaba así culminado: expropiación, realojo y cierre progresivo del edificio, que fue tapiado conforme quedaban libres las viviendas para evitar ocupaciones mientras se definía su futuro cultural vinculado a la memoria de los bombardeos y a la fotografía de Robert Capa.

La alegría y la emoción llenó las estancias del pequeño edificio que Robert Capa retrató en 1936: comenzaba la mudanza a una nueva vida.

Fotos: Uría Fernández.

Vídeo de los olvidados de Capa

Filomena: el último golpe antes del reaojo

Enero de 2021. La borrasca Filomena convirtió Peironcely 10 en un pasillo de hielo: patios y zaguanes quedaron sepultados por la nieve, las tuberías se congelaron y el peso acumulado en las cubiertas hizo temer un derrumbe. Bajo cero durante días, las familias resistieron con calefacciones precarias y la calle bloqueada. Ocurrió apenas un par de meses antes del realojo definitivo y evidenció, con crudeza, la urgencia de sacar a los vecinos de un inmueble frágil. Las fotografías muestran aquello que no cabe en un informe: corredores blancos de nieve, carámbanos en los aleros y la vida diaria detenida por el frío.

La nieve inundó los angostos patios de el edificio, alcanzando más de un metro de altura.

Fotos: Vecinos de Peironcely.

Una innovadora propuesta

Tras el realojo de los vecinos de Peironcely 10, la Plataforma #SalvaPeironcely10 presentó a las distintas fuerzas políticas del Ayuntamiento de Madrid el Plan Robert Capa-Entrevías, que propone convertir el edificio inmortalizado por Capa y su entorno en lugar de memoria con proyección internacional y foco de paz, combinando protección patrimonial, regeneración urbana y participación vecinal. La iniciativa, impulsada por la Fundación Manuel Fernández «Lito», actúa sobre más de 7.300 m² e implica a las administraciones local, autonómica y estatal. Su objetivo: dignificar el área y activar un proyecto cultural estable. La pieza central es el Centro Robert Capa para la interpretación de los bombardeos aéreos de Madrid. El edificio conservará volumen y estructura, adaptando interiores al uso expositivo: sala de 258 m², vivienda-museo, sala de proyección, aseos e instalaciones, además de recuperar el pozo y elementos originales como los quitabarros. La recepción se ubicará en el abandonado quiosco municipal de Hernández Mas. Además, el plan prevé musealizar al aire libre los restos arqueológicos hallados en la plaza del Fotógrafo Robert Capa como complemento al discurso museístico del Centro Robert Capa. La reordenación urbana incluye peatonalizar tramos de Peironcely y Miguel de la Roca, cambiar el sentido de Rafael Marcote, recuperar adoquines, ajustar alineaciones y reconocer oficialmente la plaza del Fotógrafo. Se plantea un centro de salud en el solar y un aparcamiento para residentes bajo rasante. El embellecimiento sumará murales con proyección mapeada y el Monumento a la infancia víctima de la guerra, ante la fachada de Peironcely 10.

Vídeo del Plan Robert Capa-Entrevías

Boceto del monumento en homenaje a la infancia víctima de las guerras, obra de la escultora Emma García Castellano.

La memoria es un arma cargada de futuro

José Molina Blázquez
Presidente de Vallecas Todo Cultura

Perdone, Celaya, que irrumpa en su verso y me lo apropie para titular esta reflexión. Vallecas ha sido y será un laboratorio de memorias: vivencias, derrotas y victorias vecinales. Recuperar la memoria histórica es un ejercicio colectivo: queremos saber cómo fuimos, convivimos y luchamos; cómo mantuvimos la conciencia de clase y dignificamos un barrio trabajador, escaso de recursos pero rico en sensibilidad y solidaridad.

Nuestro barrio fue pródigo en cabeceras; supo capitalizar la tradición obrera con Ateneos, Casas del Pueblo y El Gayo Vallecano. Articuló asociaciones vecinales que, en cincuenta años, acumulan luchas y logros. Vallecas y su Rayo, desde 1924, sostienen una ilusión hecha de triunfos y fracasos compartidos.

Nuestra memoria se fraguó en las batallas por la escuela pública y una sanidad de todos: no solo el sistema, también la salud común. Recuperar la memoria es recuperar la identidad de generaciones que levantaron el barrio y rechazaron el sambenito de marginalidad que los bienpensantes quisieron imponernos.

Todo lo que no se escriba, grabe o filme se pierde. Reivindiquemos libros, artículos, estudios y testimonios de quienes superan los ochenta o noventa años. Es hora de animar a jóvenes historiadores, sociólogos, periodistas y antropólogos a indagar en dos siglos de vida barrial. Peironcely es un hilo conductor: permite conocer sensibilidades y rescatar a quienes sufrieron la concentración en el Campo del Rayo en 1939. Recuperar la memoria es dar futuro, ordenar lo vivido y dotar a la juventud de herramientas para desenmascarar a quienes adulteran la historia.

Los representantes de la Plataforma #SalvaPeironcely posan felices junto a la imagen de Capa. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Amparo Climent, actriz; Angélica Soleiman, conservadora de Fotografía; Miguel S. Moñita, profesor de la URJC; Tomás Zarza, profesor de la URJC; Uría Fernández, coordinador de la Plataforma #SalvaPeironcely10; Alfredo López Berini, asesor del Grupo Municipal Socialista; Nacho Rubiera, fotógrafo; Ana Barrero, directora de la Fundación Cultura de Paz; la subdirectora del Museo Reina Sofía; Fernando Olmeda, investigador y periodista; Mar Espinar, concejala del PSOE; Ian Gibson, hispanista; Jose Latova, fotógrafo; Alberto Tellería, MCyP; Emma García Castellano, escultora; Myriam Soto Lucas, periodista; Chelo Millán, San Carlos Borromeo; Jaime Cedrún, presidente de la Fundación Ateneo Sindical 1º de Mayo; y Javier Baeza, párroco de San Carlos Borromeo.

Foto: Lucía M. Diz.

La ‘Casa de Capa’ se une al Guernica

El Museo Reina Sofía incorporó a su recorrido permanente la fotografía de Robert Capa tomada en Peironcely 10, tras aceptar la propuesta de la Plataforma #SalvaPeironcely10. Ocurrió el 10 de diciembre de 2021, cuando varios miembros de la plataforma acudieron al museo para celebrarlo. La imagen se integró en el relato expositivo dedicado a los años treinta, en diálogo con otras fotografías de la Guerra de España y en relación directa con el contexto de Guernica.

La fotografía forma parte de la colección del museo desde 1998. Se trata de una copia en gelatina de plata, positivada de forma póstuma ese mismo año y donada por Cornell Capa, hermano del fotógrafo y fundador del International Center of Photography.

Vídeos de la visita al Reina Sofía